¿La mayor ventaja de las uñas press-on frente al gel o el acrílico? Quitarlas te lleva tres minutos, sin limar, sin acetona y sin uñas dañadas. Siempre que lo hagas bien, claro. Si te las arrancas en seco, sí puede desprenderse una capa de tu uña natural. Así se hace de forma inteligente.
El método del agua templada
Llena un cuenco con agua templada y un chorrito de lavavajillas o aceite. Deja tus yemas en remojo unos cinco minutos. El agua templada ablanda las tabs adhesivas, y las uñas se sueltan casi solas. Combínalo con una serie en el sofá y se convierte en un pequeño momento spa.
Haz palanca con suavidad, nunca tires
¿Notas que una esquinita se suelta? Haz palanca con cuidado con el palito de naranjo bajo el lateral de la uña. Muévelo despacio de un lado a otro hasta que la uña se desprenda. Si notas resistencia, de vuelta al agua un momento. Aquí la paciencia es tu mejor amiga.
Retirar los restos de adhesivo
¿Quedan restos de tab adhesiva en tu uña natural? Los enrollas con el pulgar sin más, o los quitas con una gotita de aceite. Sin acetona. Tus uñas quedan intactas y brillantes.
Guarda tu set para la próxima vez
Y ahora lo mejor: tu set está listo para una nueva ronda. Enjuaga las uñas, déjalas secar y guárdalas en su caja. Con tabs adhesivas nuevas llevas el mismo set una y otra vez. Lee también nuestros consejos sobre cómo reutilizar tus press-on.
¿Cuándo quitarlas?
Al cabo de una o dos semanas, o simplemente cuando te apetezca un nuevo look. Esa es exactamente la libertad que tanto nos gusta. Un set para cada estado de ánimo: descubre los diseños más nuevos.